ARTÍCULO: Denuncian ausencia de la FEM en 63 municipios

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Por: Dalia Pineda

Chihuahua, Chih.- Rosa Parral López tiene 28 años de edad y padece de sus facultades mentales, vive en el municipio de Bocoyna y permaneció dos meses desaparecida sin que nadie la buscara.

Su madre interpuso una denuncia de su desaparición ante la Fiscalía General del Estado y tras dos meses sin noticias, ella y un grupo de mujeres preguntaron sobre el expediente y las autoridades reconocieron que nunca se lanzó un operativo de búsqueda.

El argumento que la familia recibió fue: “esas son leyes antiguas, ya no se usa buscar a las mujeres”,  por lo que la madre quedó de brazos cruzados hasta que recuperó por ella misma a su hija aparentemente sin que sufriera violencia física.

Quien interpuso la denuncia ante este medio de comunicación, indicó que las autoridades se burlaron de la familia por pedir que se investigara abuso sexual y que se fincaran cargos por secuestro.

“Aquí ni se le detiene ni se castiga a nadie, ni se le pregunta a nadie, esto fue hace quince días, ella apareció ayer… ella ya es grande pero no está bien de sus facultades, tiene 28 años”, expresó.

 


La mujer de la sierra no existe

Desde diciembre del 2012, la organización Civil Justicia Por Nuestras Hijas advirtió ante medios de comunicación que las condiciones de seguridad en la sierra no son óptimas para las mujeres, pues narcotraficantes reclutan a mujeres para llevarlas con ellos, pues generalmente son personas solitarias, sin embargo una vez que entran ya no vuelven a salir de esta red.

Antropólogos que han hecho trabajos de campo en la sierra, señalan que es difícil que las familias denuncien las desapariciones porque en muchas ocasiones saben quiénes tienen a sus hijas y por temor no dan aviso a las autoridades, mientras que en otros casos la orografía y la ignorancia es lo que dificulta dicha situación.

En el 2012 quedó documentado en medios de comunicación el asesinato de cuatro profesionistas en el municipio de Bocoyna, fueron secuestradas y asesinadas, mientras que dos hermanas de Bachíniva ese mismo año fueron encontradas sin vida en una narcofosa.

El Instituto Chihuahuense de la Mujer informó que este año 245 mujeres de origen indígena recibieron atención por padecer violencia en sus hogares, sin embargo, se estima que la cifra podría ser mayor.

Ante ello, Irma Villanueva, abogada del Centro de Derechos Humanos para la Mujer, dijo que no sólo en la sierra se cree que sea mayor la cifra, sino en todas las ciudades del estado, sin embargo la mayoría de la población no denuncia.

Explicó que en la zona serrana el principal reto es trabajar para romper la barrera del miedo a la denuncia, sin embargo con testimonios como el de Rosa López, poca confianza da a las familias dar a conocer su situación pues temen que en ocasiones sea la propia autoridad.

 


Campañas de género se pierden en la sierra

La presidenta de Justicia Para Nuestras Hijas Norma Ledezma, denunció que la Fiscalía Especializada en Atención a Mujeres Víctimas del Delito por Razones de Género, no tiene presencia en 63 municipios del estado de Chihuahua, ya que sólo tiene cuatro extensiones ubicadas en Juárez, Chihuahua, Delicias y Cuauhtémoc, por lo que las denuncias de violencia de género, abuso sexual, desapariciones y feminicidios son atraídos por la Fiscalía General del Estado pero no reporta los casos a la Fiscalía Especializada.

Señaló que todas las campañas de prevención y la activación del Protocolo Alba, guardan intereses políticos pero no hay un verdadero interés en el apoyo a las mujeres de Chihuahua, razón por la que sólo se activan estos mecanismos de protección y prevención en las grandes ciudades, pues existe mayor vigilancia de los medios de comunicación y de las organizaciones civiles.

La falta de búsqueda de mujeres ausentes no sólo rompe con los tratados internacionales y contradice la intención del Protocolo Alba, el cual está diseñado como un operativo de reacción inmediata para la búsqueda y localización de mujeres en el territorio mexicano.

Al menos en el caso de Rosa Isela interpusieron los estereotipos de género como principal limitante para no iniciar su búsqueda, pero se ha tenido conocimiento de otros casos en que las madres de familia son ignoradas en las comandancias y por los propios agentes de la Fiscalía General del Estado y el Ejército Mexicano.

“No es el caso de esta joven, le aseguro que existen muchos más casos. Estoy segura que en la capital  y en Juárez la Fiscalía Especializada sí atrae los casos, pero en el resto de los municipios no hay condiciones para llevar a cabo las investigaciones”, puntualizó.

Explicó que en municipios como General Trías que aunque pertenece a la zona centro, no tienen conocimiento de la definición de violencia y tampoco conocen la activación del Protocolo Alba, ya que atienden todo tipo de delitos como el robo de ganado.

“La Fiscalía de Género no ha tenido el interés de atraer todos los casos de género de otras poblaciones, sobre todo en la sierra y no sólo de desaparición sino de violencia”, expresó.

 


Necesario que víctimas conozcan sus derechos: Ledezma

La activista Norma Ledezma, informó que por tipo de costumbres y la falta de presencia de la Fiscalía Especializada en Atención a Mujeres Víctimas del Delito por Razones de Género en la zona serrana y municipios de carácter rural, las mujeres desconocen su derecho a una vida libre de violencia y de abuso, razón por la que es complicado incrementar el número de denuncias.

Señaló que las omisiones de seguridad y la falta de respuesta de las autoridades investigadoras, generan una amplia brecha entre la institución y la autoridad, pero además señaló que aunque se responsabiliza al narcotráfico como el principal causante del asesinatos y desapariciones en la sierra, organizaciones civiles no descartan que los crímenes sean cometidos por agentes de la Policía Municipal, Estatal y personal del Ejército, tal como sucedía en años anteriores en ciudades como Juárez donde se responsabilizaba a los soldados por cometer violaciones y abuso sexual contra jóvenes.

“Muchas familias no denuncian y callan a las poblaciones… Creo que se debe hacer desde la Fiscalía de la Prevención del Delito, se debe hacer una campaña de prevención del delito, la sociedad tienen desconfianza de la autoridad y no es una desconfianza supuesta, es una realidad que grupos delictivos están coludidos con autoridades”, expresó.

Informó que el propósito de “Justicia Para Nuestras Hijas”, es llevar una campaña a los municipios y comunidades intrincados en la sierra, para que se conozcan los mecanismos de defensa y los avances que hay en materia de justicia para mujeres que sufren violencia, de acuerdo a los tratados nacionales e internacionales.

“Ni si quiera le pueden llamar violencia, porque no saben que es violencia y creemos que como sociedad civil y como familia organizada podemos ir a promover para que conozcan las personas de aquellos lugares sus derechos y que con ese conocimiento puedan ejercerlos. El conocimiento es poder, si tiene conocimiento podrá tener el poder exigir que se le cumpla su derecho”, concluyó.


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