ARTÍCULO: Ocho años de la masacre en Creel; no hay seguridad de que no vuelva a pasar

Chihuahua, Chih.- Este 16 de agosto se cumplen ocho años de la masacre en la comunidad de Creel ubicada en el municipio de Bocoyna, donde 12 jóvenes y un bebé de un año y medio perdieron la vida en manos de criminales que abrieron fuego en contra de los asistentes de una carrera de caballos. 

Las familias de las víctimas y el padre Javier Ávila, recuerdan que el 16 de agosto del 2008, llegó al pueblo una caravana de asesinos y al no encontrar policías ni otro tipo de autoridad, interrogó a varios asistentes y finalmente se dirigieron a una bodega en donde se encontraba un grupo de 19 jóvenes, ahí dispararon contra ellos y acabaron con la vida de 13.  

Aunque se hizo el llamado a las autoridades para que acudieran a levantar los cadáveres y a asegurar la zona del crimen, nadie llegó en su auxilio y fueron los propios pobladores quienes se hicieron cargo de las primeras indagatorias y ellos mismos emprendieron una investigación, en la cual se ofrecieron jugosas recompensas para encontrar a los criminales y consignarlos, pero nada de esto ha garantizado justicia para los habitantes.

Sin embargo, con lo anterior, de acuerdo a los recuentos periodísticos publicados en la revista Proceso.com.mx y en el página de la Jornada.unam.com.mx, las familias de las víctimas se han enfermado a consecuencia de la profunda depresión y de la desesperación de no dar con los responsables y garantizar justicia a sus hijos, sobrinos y hermanos, pues a la fecha por lo menos tres personas han enfermado y fallecido, una persona fue asesinada y otros padecen enfermedades de alta presión, diabetes, lupus y hasta cáncer.

 

La Plaza de la Paz que no fue terminada

Foto: Plaza de la Paz/ Red de Libre Periodismo

En el 2009 el entonces gobernador del estado, José Reyes Baeza, construyó la Plaza de la Paz para rendir homenaje a las 13 personas que perdieron la vida, en el lugar se edificaron 13 pilares y se colocó el monumento de una mujer con unos niños que miran hacia el cielo, pero jamás fueron colocados los nombres de las víctimas.  

En el 2013, integrantes del Movimiento por la Paz y organizaciones de Chihuahua, realizaron una ceremonia para colocar una placa y con ella recordar a Daniel Armendáriz Galdeán (18 años), Fernando Adán Córdova Galdeán (19), Kristian Loya Ortiz (22), Daniel Alejandro Parra Mendoza (20), Alberto Villalobos Chávez (28), Luis Javier Montañez Carrasco (29), Édgar Alfredo Loya Ochoa (33), Édgar Arnoldo Loya (1), Juan Carlos Loya Molina (21), Fredy Horacio Aguirre Orpinel (34), Alfredo Caro Mendoza (36), René Lozano González (17) y Óscar Felipe Lozano Lozano (19).

Desde ese entonces, las autoridades no han vuelto a pisar el lugar y no han entablado un diálogo con las familias, pues la administración actual, aunque no cerró la carpeta, afirmó que la consignación de un delincuente forma parte de los avances de investigación y procuración de justicia para esta zona. 

Las familias en ese momento, reprocharon que las autoridades no cumplieron con la creación de un centro cultural y un centro deportivo que se había solicitado años antes de que sucedieran los hechos sangrientos.

 

Tres consignados, dos de ellos libres

A ocho años de que sucedió este sangriento hecho, sólo se ha dictado sentencia a tres personas, de las cuales dos corresponden a policías municipales de la comunidad que se negaron a prestar servicio pese a los llamados de emergencia de la población, mientras que otro de los consignados se trata de un presunto líder del cartel de Sinaloa.

Los policías fueron consignados a cuatro meses de prisión en noviembre del 2009, por lo que a inicios del 2010 quedaron libres, sin que hasta la fecha se defina sí aún siguen prestando servicios a la corporación.

Mientras tanto, en diciembre del 2010 fue consignado, Enrique López Acosta, alias “El Cumbias” quien se identificó como miembro del “Cártel de Sinaloa” y presunto responsable de la masacre de las personas en el poblado de Creel.

La detención de este presunto criminal se llevó a cabo en un operativo en el municipio de Delicias donde por lo menos 300 agentes de la Policía Federal, participaron en el operativo, pues se temía que, en una reunión celebrada en Delicias, se encontraban otros narcotraficantes, entre ellos “El Chapo” Guzmán.

Sin embargo, a la fecha no existe más información sobre otros consignados pues, incluso una de las personas que tuvo la oportunidad de ver a los delincuentes de frente, fue levantado en la carretera a Cuauhtémoc en el 2013 y semanas después fue encontrado sin vida.

En este sentido, el Fiscal General del Estado, Enrique González Nicolás dijo que las carpetas siguen abiertas hasta que se agote toda la línea de investigación y que haya más personas detenidas.

“Lo que debemos de celebrar es que los mecanismos de seguridad que hemos implementado la sociedad, tanto como la autoridad han permitido que no vuelvan a ocurrir hechos tan lamentables y tan dolorosos como el que ocurrió antes y hay algunas personas procesadas. No tengo el dato de cuántas personas han sido procesadas, cuántos quedan procesados”, expresó.

 

Enrique González Nicolás, Fiscal General del Estado

Creel no ha sido el único lugar con masacres

El 13 de agosto del 2008, tres días antes de la masacre en Creel, un comando armado ingresó en un centro de rehabilitación en Juárez, donde nueve personas fueron asesinadas en fila, situación que no fue considerada como una advertencia del devenir de la inseguridad en el estado, pues tres días después asesinaron en Creel a los 13 jóvenes.

A ocho años de que iniciaron las masacres en todo el estado, no hay seguridad de que con el cambio de administración no se registren este tipo de homicidios, indicó el Fiscal General del Estado, Enrique González Nicolás.

De acuerdo a los reportes periodísticos de El Diario de Juárez, entre el 2008 y el 2013, se registraron 25 atentados por criminales, los cuales dejaron 243 personas sin vida, entre los más emblemáticos destaca donde hubo víctimas como niños, amas de casa o jóvenes, tales como el registrado en Villas de Salvarcar con 15 víctimas en enero del 2010, un funeral en Parajes del Sur con seis muertos, 15 personas sin vida en Parajes del Sur y 10 más en Loma Blanca en hechos sucedidos en el 2013.

En la ciudad de Chihuahua, se han registrado diez acontecimientos distintos, en los que han perdido la vida por lo menos 61 personas, entre los que destacan los hechos sucedidos en el bar Río Rosas en el 2011 donde fallecieron 11 personas, el multi homicidio en el bar Far West donde nueve personas fueron víctimas y el homicidio de 17 más en el bar el Colorado.

En la sumatoria de víctimas de homicidios múltiples, suman 317 personas, sin embargo, la mayoría de estos hechos permanecen impunes o simplemente la línea de investigación se concluyó con el homicidio de los presuntos líderes criminales que han sido abatidos a lo largo de los últimos ocho años.

Ante ello, el Fiscal General del Estado, Enrique González Nicolás, señaló que no hay seguridad de que Chihuahua no vuelva a pasar por un estado de inestabilidad en la seguridad, sin embargo, dijo que las corporaciones están mejor preparadas que antes.

“No tenemos seguridad en nada, lo que hacemos es procurar la seguridad y la justicia, día con día, con estrategias, con patrullajes en contra de la impunidad, espero que no se dé, las condiciones no son para eso”, expresó.  

El fiscal señaló que sí hay un avance en la seguridad, pues lo que se ha logrado institucionalmente ha sido más allá de los partidos políticos, pues el estado se encuentra en una condición distinta.

“Espero que mejoren, pero estoy seguro que tienen una institución sólida y que les va ayudar a partir, no de ceros, sino diferente”, señaló.

 

Rosemberg Loera, Diutado local

El Estado quedó debiendo a deudos de Creel: Diputado

El presidente de la Comisión de los Derechos Humanos en Congreso del Estado y quien también representa a las comunidades indígenas y de la zona serrana, Rosemberg Loera Chaparro, señaló que el Estado quedó debiendo el esclarecimiento de estos hechos, pero señaló que esta falta de justicia generó la unión de ciudadanos y familias que en su activismo han retomado la práctica y fomento de los derechos humanos. 

“Es una situación lamentable y se recuerda con tristeza, tuve la oportunidad de conocer a las víctimas en persona, uno de ellos amigos y que el que falleció con todo y niño también era mi amigo, desafortunadamente no hubo esclarecimiento y tampoco se cumplió con el estado de derecho que reclaman las víctimas en la masacre”, señaló. 

Explicó que, a ocho años de ello, el activismo en la comunidad tomó otro sentido, dijo que la desesperación e impotencia se concentran en ver un monumento, pues puntualizó que la comunidad tampoco tiene calma.

“Son cosas que marcan una historia, pero negativa.  El día que estaban tendidos los cuerpos y el entrar al pueblo, me tocó ir, algunos de los asesinados eran compañeros y gente inocente. Era una condición macabra por el impacto del asesinato, quedó marcado por un mal sabor de boca y es un acto de injusticia y de barbarie”, afirmó. 

El diputado, dijo que la falta de seguridad en la región y en otras partes del país, ha generado que la ciudadanía ande bajo sus propios cuidados, aun cuando esta comunidad es un punto turístico y recibe visitantes de todas partes del mundo. 

“Hay veces que hay calma y se tiene la presencia de quienes controlan el área y la plaza (el narco), que es a quien atribuyen el hecho, es complicado marcar un protocolo para decir que la gente pueda andar con cuidado”, concluyó.

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